Sobre el dinamismo y la austeridad

Posted on Miércoles 8 febrero 2012


A primera vista el municipio de Calpe ofrece la impresión de parón y estancamiento, al menos desde fuera. Aunque todo lo contrario ocurra dentro del Ayuntamiento, donde la actividad principal parece dirigirse a intentar ubicar a cada concejal en la materia que le sea más propia. Así, llevamos desde la toma de posesión con un baile de concejalías que suscitaría las envidias de cualquier trilero profesional. Sólo como ejemplo, se podría decir que la concejalía 900 ha cambiado tantas veces de mano que ya se le ha perdido la pista. Salta a la vista que debe ser un departamento donde se produce mucho trabajo, por lo que, conociendo las peculiaridades de nuestros políticos, seguramente pronto volverá a cambiar de manos. Lo mismo ocurre con las concejalías de bienestar social, padrón o la de propaganda. Especialmente está última, que parece ser un traje de difícil acomodo, pues últimamente nunca está exenta de dificultad ni de polémica; y no de forma gratuita, pues ya ha hecho salir por patas a dos concejales.

Como si se agitaran unas maracas, en el equipo de gobierno se percibe mucha actividad, de palabra al menos. Aunque aparte del resueno acústico, son escasos los resultados. Así, no sabemos si las continuas reubicaciones se deben a una sofisticada intencionalidad funcional o a su descalabrante incompetencia. El súbito reparto de los ingresos adicionales por pertenecer al consejo asesor de la empresa mixta de gestión del agua, los rasantes cambios en las dedicaciones exclusivas o en las delegaciones. Todo apunta a que, por el momento, la preocupación principal debe ser la igualación de las remuneraciones entre los miembros del gobierno. Siendo así, la envidia siempre será el adversario de los más afortunados.

Hemos visto como el último pleno extraordinario se convocaba para realizar una simbólica bajada de emolumentos por parte del equipo de gobierno. Un gesto que, al analizarse deviene extraño, púes bien sabido es, que los plenos extraordinarios se cobran aparte. Por lo que, el mero hecho de no haberse esperado al pleno ordinario para tratar este tema, solamente unos 10 días más tarde, ya nos ha costando al pueblo un desembolso igualmente extraordinario, correspondiente a una mensualidad del “presunto ahorro” anunciado.

En Torrevieja ya se constató hace unas semanas, a través de un correo enviado erróneamente a todos los trabajadores del Ayuntamiento (el correo everyone), que es una práctica habitual convocar plenos extraordinarios para hacer “caja”. Cabe esperar que en Calpe no se dé este mismo caso. Pero toda precaución es poca, y coincidiendo con estos hechos, el análogo correo electrónico del consistorio calpino, se deshabilita, evidentemente por el bien de los trabajadores. Evitando con ello la difusión accidental de información “reservada”, y de paso, restringiendo la posibilidad de intercomunicación entre los, ya suficientemente hastiados, empleados municipales.

Las severas medidas de ahorro que se declaman, y que en el caso de Calpe adoptan la forma de despidos, recortes y otras privaciones, se dan de bruces con algunas actuaciones del, ya no tan joven, gobierno. La opinión pública podría sentenciar que las apariciones en Fitur de concejales, que poco o nada tienen que ver con la promoción turística, estaba de más (y máxime, la de sus esposas). Igual que la fiesta del “peix” de Calp, que este año, como el salmón, en lo que austeridad se refiere, nadó a contracorriente. No conviene mezclar los placeres con el trabajo. Tampoco es aconsejable, con los tiempos que corren, volver a recurrir en las invitaciones institucionales a la fórmula del “se servirá un vino de honor”, como señuelo para atraer a mostrencos y carpantas. Y sobre todo, resulta esperpéntico encontrarse con una glamurosa presentación al estilo Hollywoodiense, para dar a conocer un concurso de Artes Escénicas. Más aún, si este acto se emplaza en el Hotel más lujoso del municipio, en vez de acudir a la calpina Casa de Cultura, quizás, el lugar más apropiado para dicho evento; especialmente llamativo cuando se acompaña la velada con audiovisuales de contratación externa y se ofrece a los asistentes, como colofón, un buffet frio y cóctel. Todo ello resulta sangrante e incomprensible cuando en Calpe se baten cifras record de desempleo y días antes se anunciaba la intención de crear un banco de alimentos debido al aumento del número de familias que padecen necesidad en este municipio.

Marco Bittner

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