Gent de Calp ante un importante hallazgo: los que hoy nos gobiernan son los mismos de antes.

Posted on Jueves 16 febrero 2012


El 10 de febrero de 2012, día del último pleno municipal, deberá ser recordado como el día en el que se cerró una de las mayores farsas políticas de nuestra localidad. El equipo de gobierno formado por el PP y Els Verds  decidió que  precisamente ahora, con una de las mayores tasas de paro en nuestra localidad, era el momento idóneo para  amortizar  71 plazas en el Ayuntamiento y por lo tanto destruir 71 puestos de trabajo.

En Calpe se ha alabado durante años la facilidad con la que el  trabajo fluía desde el Ayuntamiento aunque, no lo olviden, era gracias a los fondos que vía impuestos  todos pagamos.  Si dicha labor, tan valorada hoy, fuese una habilidad de los de antaño, ¿por qué ahora no son capaces de darnos trabajo y crear empleo y continuaríamos elogiando su labor?. ¿Quiénes daban trabajo con fondos públicos antes pero  ahora lo destruyen porque se gastan los mismos fondos públicos en otras cosas? Si, ellos,  son los mismos.

El partido popular ha sido el administrador de nuestro Ayuntamiento prácticamente desde el año 1995. El resultado final de dicha gestión escondía un trágico final que hoy podemos comprobar, destrucción de empleo y subida de impuestos. El gasto de personal estaba descontrolado y nadie ha sido capaz de organizar al  personal municipal durante  todo ese largo periodo. Tras años de  indiferencia, es ahora cuando  se sacan de la chistera en apenas un mes un plan de organización  del personal municipal y recortan de forma fulminante e  insultantemente simplista 71 puestos de trabajo. ¿Quién ha hecho este Plan de Organización de los Recursos humanos del Ayuntamiento de Calp?  Si, ellos, son los mismos.

Y ahora, tarde y mal, se nos envía  un  mediático mercenario para que al fin nos abra los ojos y  limpie de números rojos nuestro Ayuntamiento. ¿Por qué no lo enviaron antes? ¿Por qué no controlaron lo que pasaba?  ¿Demuestra esto que no existirá tampoco ahora ningún control desde Valencia en el futuro y que hoy Cesar Sánchez tiene plenos poderes para hacer lo que quiera sin control político alguno ,al igual que todos estos últimos años? ¿Quién debería  controlarle? Si, ellos, son los mismos.

Pero la farsa no acaba aquí. En el último pleno se  nos informó  que   el año 2011  ha cerrado con un déficit de 6 millones de euros. Continuamos igual que antes a saber: me gasto más de lo que ingreso y sin embargo duermo tranquilo. César y su equipo de gobierno aprobaron un presupuesto en Julio de 2011 que fue refrendado por todos los partidos de la corporación  menos por Gent de Calp. Hoy se ha demostrado que aquellas previsiones  han sido completamente erróneas  como ya indicábamos entonces. Dicho nuevo desajuste presupuestario repercutirá negativamente en todos los contribuyentes porque obligará a modificar a peor  el Plan de Saneamiento de 2010. Dicho plan fue aprobado mayoritariamente por el PP excepto por Pedro Jaime Fernández que se abstuvo. ¿Quién aprobó en 2010 el plan de saneamiento? Si, ellos, son los mismos.

Son ellos mismos los que  tenían una  alternativa para solucionar el problema financiero del Ayuntamiento. Esa alternativa era nuestro  Plan de Viabilidad. En nuestro Plan reducíamos el gasto municipal en más de 4 millones de euros y no subíamos impuestos, medida que sí llevará a cabo el plan de saneamiento. En nuestro plan  no destruíamos empleo para no perjudicar precisamente ahora a familias enteras en plena crisis.  Se ha hecho asombrosamente todo lo contrario, subida de impuestos y  destrucción de empleo. La sensibilidad de Cesar Sánchez ha sido nula.

El Plan de Organización de los Recursos Humanos, hecho por ellos mismos,  no dice absolutamente nada en relación a la necesidad o no de contar con asesores de gobierno. Podemos entender entonces que efectivamente son completamente innecesarios en la administración de nuestro Ayuntamiento.

No se engañen, tenemos futuro por delante, pero si nos empeñamos en que sean los mismos de siempre quienes conduzcan nuestro barco  acabaremos hundiéndonos.