Respuesta del PSOE al Plan de ajuste económico de César Sánchez

Posted on Miércoles 21 marzo 2012


Más impuestos, menos servicios. La receta de César Sánchez para saldar la deuda municipal no convence a los socialistas

El Partido Popular nos ha llevado a esta situación tras 16 años de gobernar nuestro Ayuntamiento como si fuera un cortijo y ahora, uno de sus responsables, el actual alcalde César Sánchez que formó parte de la entonces Comisión de Gobierno y fue Teniente de Alcalde, saca la tijera y amenaza con recortar todo tipo de servicios y subir impuestos a los ciudadanos, sin plantear un consenso de medidas con los grupos políticos del Ayuntamiento que no han sido informados previamente (y mucho menos consultados) ni sobre la deuda real ni sobre las medidas a tomar para recortar gasto municipal. La junta de portavoces solo se convoca esporádicamente y para tratar temas menores en busca de consenso de cara al Pleno municipal.

Resulta imposible valorar la necesidad de las medidas anunciadas por el alcalde César Sánchez porque se desconoce la deuda real del Ayuntamiento (el balance de 2011 todavía no ha sido cerrado por la Intervención Municipal). La cifra de la duda municipal ha ido cambiando a conveniencia de Sánchez para excusar las medidas que toma y pretende tomar para reducir gastos donde le convenga. Sánchez no ha mostrado nunca documento alguno que indique la deuda municipal real. Él mismo señaló días atrás que la duda a proveedores era de 30 M€; ahora resulta que son 24 M€, pero no declara los 9 M€ debidos a Colsur, por lo que dice que son 15 M€.

Entre las medidas anunciadas hay incongruencias como que el pleno pasado aprueba la creación de un conservatorio elemental de música y defiende el mantenimiento de la Escuela Municipal de Música (lo que duplicaba gastos innecesarios) y días después anuncia suspender el conservatorio por dos años y la eliminación de la escuela de música. También recorta sueldos en toda la plantilla municipal, despide trabajadores del Ayuntamiento y anuncia nuevos despidos, pero contrata asesores y cargos de confianza (Antonia Avargues tiene tres para ella sola) y no renuncia a ninguno de los sueldos que el propio César Sánchez está cobrando del Ayuntamiento de Calp, de la empresa Aguas de Calpe y de la Generalitat Valenciana, además de dietas por desplazamiento que las arcas públicas se ahorrarían si el alcalde usara el coche oficial que tiene guardado en un garaje (lo que supondría dejar de cobrar esas dietas). Y además va a subir al máximo permitido el impuesto del IBI a todos los ciudadanos, pero Sánchez se gasta 60.000 € de los contribuyentes en cambiar los logotipos de la imagen corporativa, algo que, según técnicos consultados, vale unos 10.000-12.000 € y en ningún caso superaría los 20.000 €).

Sánchez ha afirmado que la situación de bancarrota actual del Ayuntamiento es heredada de anteriores corporaciones. Es cierto: de los gobiernos de su Partido Popular y concretamente de la “capitanía” de Javier Morató, de la que César Sánchez formaba parte del “boato”, pues era Teniente de Alcalde y miembro de la Junta de Gobierno y por tanto responsable y culpable de las decisiones del despilfarro que produjo el PP en la etapa de Javier Morató como alcalde y, tras la moción de censura, en la etapa de gobierno del PP junto al Bloc. La herencia que ha dejado el PSOE en el Ayuntamiento de Calp ha sido, principalmente, solucionar los daños de una riada, el Plan de Acción Comercial y los Planes E, que han traído a nuestro municipio, en 15 meses de gobierno, 15 M€ y la lucha contra la corrupción política en el municipio denunciando el Caso Aguas de Calpe, Gürtel, Brugal, etc, protagonizados todos ellos por el Partido Popular de César Sánchez.

Los socialistas estamos dispuestos, al igual que lo hicimos en los 15 meses que gobernamos, a buscar soluciones a la grave situación a la que nos ha llevado el PP durante sus 16 años de gobierno (incluyendo como culpable al actual alcalde), pero en ningún caso estamos dispuestos a hacer el papel de comparsas que nos ofrece César Sánchez, teniendo como víctimas para el arreglo del desaguisado a los ciudadanos a los que solo les ofrece menos servicios y más impuestos.