Un paisajista holandés residente en Calp alerta sobre los peligros de la flora exótica

Posted on Martes 22 mayo 2012


La helianthemum caput-felis —Jarilla de cabeza de gato, o en valenciano, Esteperola cap de gat—, es una pequeña planta de flores vistosas y amarillas que crece muy cerca del mar. En épocas remotas, toda la costa mediterránea era su hogar, pero hoy su presencia es cada vez más escasa y dispersa.

Al norte de Calp, entre el puerto de les Bassetes y Calalga, según el Banco de Datos de Biodiversidad de la Comunidad Valenciana, se encuentra una de las colonias más numerosas de la helianthemum caput-felis —Jarilla de cabeza de gato, o en valenciano, Esteperola cap de gat—, una pequeña planta de flores vistosas y amarillas que crece muy cerca del mar.

Las piteras, los aloes, las mimosas, lantanas, cactus y chumberas son hoy las auténticas dueñas de este reducto del litoral salpicado de pinos, lentiscos y palmitos acorralados y el que fuera hábitat del helianthemum mengua cada día ante la invasión de plantas exóticas como estas.

Especies llegadas de otros continentes que se reproducen de forma descontrolada, crecen a sus anchas sin enemigos naturales que las detengan y amenazan con desplazar a las especies propias del entorno, incluidos los endemismos.

“La flora invasora es, después de la acción humana, la segunda causa de pérdida de biodiversidad a nivel mundial”, explica el paisajista y experto en flora autóctona Jan van Eijle. “El gran problema es que la mayoría de la gente no distingue entre las especies que son de aquí y las que son invasoras”, advierte.

Para corregir esta situación y alertar sobre los peligros que suponen estas intrusas verdes tan habituales en nuestro paisaje, Van Eijle ha iniciado una campaña de concienciación que le ha llevado a muchos municipios de La Marina Alta y Baixa y el sábado le hizo recalar en el Jardín Botánico de Valencia.

Además de impartir charlas y talleres, este holandés que reside en Calp desde niño, ha editado un tríptico explicativo con una lista de 16 especies invasoras y con recomendaciones para evitar la invasión.

“Lo primero es identificarlas y después, el mayor bien que se le puede hacer al medioambiente es eliminarlas”, asegura. Van Eijle aconseja a los dueños de los chalets que “nunca tiren los restos de poda a los barrancos, sino a un contenedor verde y que apuesten siempre por los jardines autóctonos. Son mucho más sostenibles”.

En su lucha contra las invasoras, el paisajista cuenta con el respaldo de la Fundación Enrique Montoliu y de Parcs Naturals de la Comunitat Valenciana. Con su apoyo y el del Ayuntamiento de Calp, espera poder iniciar pronto la limpieza del litoral calpino.